¿Para que venimos a este mundo? No puedo evitar recordar ese capitulo de los Simpson en que homero habla con Dios en sueños y le hace la misma pregunta. Dios le contesta que no lo puede saber, solo después de morir la verdad le será revelada. Homero replica diciendo que no puede esperar tanto y Dios le vuelve a contestar: ¿No puedes esperar una semana? (o algo así) Pero bueno, después de descargar mi ataque de tonterías, retomemos el tema.
¿Acaso venimos a este mundo por el sexo? ¿Para ser ricos hasta asquearnos? ¿Para amar? ¿Para ser amados? ¡Ya se! Por el futbol… no no, nada de eso. Venimos a este mundo a ser felices. A buscar la felicidad. Por uno u otro medio, pero el fin último de cualquier persona es ser feliz. A través de la religión, los logros o la superación personal, o cualquier otra cosa. Puede sonar egoísta pero no lo es tanto ya que también esta el auto sacrificio que brinda satisfacción y felicidad: La mayoría de los padres coincidirán conmigo en que en el momento preciso y de ser necesario hasta la vida sacrificarían por un hijo con una sonrisa en la cara. Egoísmo o no vinimos para buscar la felicidad por sobre cualquier cosa:

El problema empieza cuando en algún punto del camino las personas perdemos el enfoque y anteponemos otras cosas, cosas secundarias, a la felicidad. Cuando nos empeñamos y sacrificamos otras cosas por algo que queremos, sin saber que no es lo que necesitamos para ser felices.
Se puede ser feliz a través de la religión, de los logros personales, profesionales, de la vida en pareja, etc. Pero cuando cualquiera de estas cosas degenera y se transforma en un vicio entonces nos volvemos infelices por las mismas cosas y razones por las que antes fuimos felices. Cuando el amor se torna enfermizo o coodependiente, cuando enajenamos la mente y el corazón con preceptos religiosos llevados al extremo, etc. En ese momento nos alejamos del camino a la felicidad y comenzamos a ser infelices.
Y aunque los sufrimientos esporádicos son inevitables, creo que se puede ser feliz por sobre todo. La verdadera felicidad es un estado mental que cuesta trabajo alcanzar, uno se puede distraer fácilmente, pero es posible… definitivamente.
Se puede ser feliz a través de la religión, de los logros personales, profesionales, de la vida en pareja, etc. Pero cuando cualquiera de estas cosas degenera y se transforma en un vicio entonces nos volvemos infelices por las mismas cosas y razones por las que antes fuimos felices. Cuando el amor se torna enfermizo o coodependiente, cuando enajenamos la mente y el corazón con preceptos religiosos llevados al extremo, etc. En ese momento nos alejamos del camino a la felicidad y comenzamos a ser infelices.
Y aunque los sufrimientos esporádicos son inevitables, creo que se puede ser feliz por sobre todo. La verdadera felicidad es un estado mental que cuesta trabajo alcanzar, uno se puede distraer fácilmente, pero es posible… definitivamente.
2 comentarios:
Sin duda alguna la felicidad se puede alcanzar, creo que todos la hemos sentido en algún momento de la vida, el pedo es que como tú dices, nos alejamos fácilmente de su camino... pero creo que en cierta parte eso le da sabor a la vida... la busqueda constante de la misma. Por eso constantemente uno tiene que plantearse sus objetivos a corto, mediano y largo plazo.
Enhorabuena por tu blog mi amigo!... no dudo en que tendrá temas interesantes para comentar. Lo difundiré entre mis amistades para que comenten.
Creo que con Camila Sodi al lado cualquiera podría ser feliz... ahh, maldito Diego Luna!...
La felicidad está tan lejana que siempre estamos en camino para buscarla.
Chido por el blog, me podrá visitar cuando quiera.
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